lunes 14 de diciembre de 2009

"30 Aniversario Mons. Óscar Arnulfo Romero"

domingo 13 de diciembre de 2009

Imagenes de La Ceiba

Fotos Iván Escobar

Esta mujer espera con sus nietos, a la entrada del Templo
La Ceiba de Guadalupe, en Antiguo Cuscatlán.



Los niños son los más entusiasmados con esta tradición.


El sacrificio es parte de la visita al templo,
para dar gracias a la Virgen Morena.

Jorge Ávalos, diácono de la congregación Somasca,
da algunas indicaciones a los asistentes
antes de bendecirles con agua bendita.

La Basílica: un lugar de encuentro con la virgen morena



Por: Iván Escobar

El pequeño Waldo Daniel, de 11 meses enfundado en un traje de manta y sombrero de paja, parpadea en medio de un grupo de personas, mientras su madre Ana Fonseca, realiza la visita tradicional a La Ceiba.

La Basílica de Virgen de Guadalupe, conocida popularmente como La Ceiba , en Antiguo Cuscatlán, es el centro de devoción de la feligresía católica, en el marco de la conmemoración del día de la Virgen Morena.

El templo, consagrado a inicios de los 50´s, es el lugar de reunión de las familias salvadoreñas para agradecer a la Virgen de Guadalupe, por los favores y milagros recibidos en el último año. Cada 12 de diciembre, el lugar se vuelve un verdadero escenario de ofrenda y devoción católica.

La familia Fonseca, llegó desde tempranas horas de este viernes 11, a La Ceiba de Guadalupe, para rendirle gratitud de la salud del pequeño Waldo y en el marco del día de la guadalupana. El sol implacable y la multitud, hacen que por momentos Waldo Daniel, se sofoque y se distraiga.

De pronto, su sorpresa es mayor, al recibir las frías gotas de agua bendida, que Jorge Ávalos, diácono de la congregación Somasca, lanza desde una tarima cercana a las puertas del templo.

Al igual que la familia Fonseca, al lugar llegó desde Armenia, María Griselda Franco, con sus dos nietos Henry Fabricio y Luisa Osmar, de 3 y 4 años respectivamente; y su sobrina Sandra Elizabeth, de 4 años. Llegaron desde tempranas horas, provenientes de Armenia.

Esperanza y Lesly Martínez, madre e hija respectivamente, llegaron al templo para dar gracias a Virgen, por la salud de Alan Josue y Lesly Daniela.

Estas madres y abuelas aseguran que la fé y la devoción, son los principales motivos por los cuales están presentes cada año, y tratan de inculcar esta tradición a las nuevas generaciones.

Los salvadoreños de todas partes del país, incluso aquellos residentes en tierras lejanas, acuden para ser partícipes de la festividad en honor a la virgen Morena. Familias enteras, padres con sus hijos en brazos y con vestimentas indígenas, son los principales visitantes de este templo, que año con año recobra esta tradición religiosa.

Las festividades recuerdan la fecha en que la Virgen de Guadalupe se manifestó en el cerro del Tepeyac, en México, en el año de 1531, cuando la imagen se le presentó al indígena Juan Diego.

La imagen milagrosa quedó impresa en un ayate (manta de fibras de maguey que los indígenas utilizaban para cubrirse) y continua como "un diálogo incomparable con la feligresía católica" según los clérigos.

Se dice que fueron cinco las apariciones de la Virgen: tres de las cuales en el cerro del Tepeyac frente a Juan Diego, una en la "tilma" o "ayate" y una más al tío de Juan Diego, quien reveló el nombre con el cual se le conoce en la actualidad a la Virgen.

La humildad y devoción son las principales características de los seguidores de la virgen Morena, venerada con cariño y fidelidad, por los milagros que concedidos en los casos más difíciles.

Por estas fechas no faltan los testimonios de personas que recuerdan que sus abuelos o padres inculcaron en ellos la tradición de visitar, cada 12 de diciembre, este templo, o de los milagros en salud, que expresan muchos padres en favor de sus hijos, quienes los ofrecen ante la imagen de la Guadalupana, en agradecimiento.

Los documentos hablan de que Juan Diego obedeció las peticiones de la Virgen, llevando mensajes como: "transmitir a Juan de Zumárraga, obispo de México en esa época, el deseo de que se levantara una iglesia en su honor". La tilma, en la cual la Virgen estampó su imagen, es la que hoy supuestamente se conserva en la Basílica de Guadalupe, en la ciudad de México, lugar que en América Latina es reconocido como la cuna de la devoción a la virgen María. Las dimensiones de esta imagen son de 1.65 metros de alto por 1.05 metros de ancho.

Entre muchos, uno de los documentos principales de los cuales se ha tomado el relato de las apariciones es el conocido como el de: "Nican Mopohua", relato indígena originalmente escrito en náhuatl en el siglo XVI.

Una tradición que trasciende fronteras

La Basílica de Guadalupe, en México, es en el continente americano, el lugar con mayor número de feligreses cada año. El templo fue erigido en las faldas del cerro Tepeyac, tal y como dicen los textos históricos, a petición de la patrona de México.

Se dice que la primera iglesia fue construida en el siglo XVI, y por hundimientos de suelo fue inhabilitada. Posteriormente fue erigida una "nueva Basílica", en el mismo cerro, entre 1974 y 1976, a pocos metros del antiguo templo.

Cuenta con fastuosos detalles, como los 8,000 metros cuadrados de techo, fabricado con lámina de cobre verde mar, que imita el color del manto de la Virgen.

Además, tiene una capacidad acorde a los devotos que la visitan normalmente (10,000 personas).

"El 12 de diciembre, la Lupita es venerada por millones de fieles. En 2003 fueron más de cinco millones quienes acudieron al norte de Ciudad de México, al Tepeyac", de acuerdo a estadísticas que se conocen en el sitio de Internet del templo.

En El Salvador, esta devoción no es ajena, el lugar de adoración es la Basílica de Guadalupe, no tiene una apariencia tan imponente como el templo azteca, pero es considerado por muchos "el punto neurálgico" del catolicismo en esta nación.

De acuerdo a la tradición católica, un templo denominado basílica equivale a tener un reconocimiento de la Santa Sede , y el cual es otorgado a las iglesias de gran importancia, con detalles únicos. "En este caso, tener como patrona a la Virgen de Guadalupe", advierten los religiosos que administran el templo.
La historia tomada del escrito del indio Nican Mophua

A continuación se recuerda un extracto de la historia tomada del escrito del indio Nican Mophua del XVI:

- Un sábado de 1531 a principios de diciembre, un indio llamado Juan Diego, iba muy de madrugada del pueblo en que residía a la ciudad de México a clase de catecismo y a la Santa Misa. Al llegar junto al cerro llamado Tepeyac amanecía y escuchó que le llamaban de arriba del cerro diciendo: "Juanito, Juan Dieguito".

Él subió a la cumbre y vio a una Señora de sobrehumana belleza, cuyo vestido era brillante como el sol, la cual con palabras muy amables y atentas le dijo: "Juanito, el más pequeño de mis hijos, ¿a dónde vas?... sabe y ten entendido, tú el más pequeño de mis hijos, que yo soy la siempre Virgen Santa María, Madre del verdadero Dios, por quien se vive; del Creador cabe quien está todo; Señor del cielo y de la tierra. Deseo vivamente que se me erija aquí un templo, para en él mostrar y dar todo mi amor, compasión, auxilio y defensa pues yo soy vuestra piadosa madre; a ti, a todos vosotros juntos los moradores de esta tierra y a los demás amadores míos que me invoquen y en Mí confíen; oír allí sus lamentos, y remediar todas sus miserias, penas y dolores.

Y para realizar lo que mi clemencia pretende, ve al palacio del obispo de México y le dirás cómo yo te envío a manifestarle lo que mucho deseo, que aquí en el llano me edifique un templo: le contarás puntualmente cuanto has visto y admirado y lo que has oído... Hijo mío el más pequeño; anda y pon todo tu esfuerzo" .

Precisamente estos hechos, son los que cada año los devotos de la Guadalupana , recuerdan. Participando en las diferentes del templo en Antiguo Cuscatlán, que van desde procesión, misas, visitas, ofrendas y sacrificios en honor a la virgen María. Este sábado el templo esta colmado de miles de personas, que llegan a adorar a madre de Dios.

viernes 11 de diciembre de 2009

Más de 100 tipos de atoles para el paladar


Por: Iván Escobar


El atol de elote, de piña o de maíz tostado, son parte de la dieta de los salvadoreños, principalmente a la hora de los antojitos. Sin embargo, en los últimos meses,, muchos han logrado conocer diversas variedades de estos, gracias al ingenio de un hombre que utiliza su creatividad para prepararlos.

Milton Granados, es un exempleado y ahora, el principal creador de la más extensa variedad de atoles en el país, considerándolo sus clientes, como uno de los principales impulsores en esta área.

Este hombre, quien quedó desempleado hace más de un año, incursionó, a través de un familiar, al mundo de la cocina, parti-cularmente “aprendiendo a hacer los atoles tradicionales, de maíz, de piña y de elote… y ahora he logrado crear 104 tipos de atoles diferentes, lo cual creo que es nuevo aquí”, expresa con satis-facción.

Él sabe que el paladar de los salvadoreños es exigente, por lo cual no dudó, una vez conoció los secretos de la elaboración de los atoles tradicionales, la forma de “probar con nuevas fórmulas”, y es así que a la fecha “he logrado tener diversa variedad de atoles como: dietéticos, con leche de soya, exóticos, tradicionales y los afrodisiacos”, comenta, mientras atiende a su clientela.

Granados dice que este don no lo habría desarrollado de haber seguido trabajando en la empresa en la cual laboró por más de tres años.

Ahora se siente satisfecho y en espera de desarrollar su pequeño negocio, y desde luego, esperando el apoyo que pueda dar el gobierno para lograr promover sus productos.

Con la pequeña empresa, un año y cuatro meses de estar desempleado ha logrado sacar adelante a su grupo familiar, permitiéndole a la vez desarrollar su talento. “Doy gracias a Dios y a la gente, porque le han gustado mucho y prefieren estos atoles”.

A la fecha, ha creado atoles que nunca antes se han escuchado como: de Ajo, Cebolla, Manzanilla, de Noni, Linaza, Menta, Almendra, Piña colada, Yuca, Camote, Ciruela, Habas, Coco, Tamarindo, Guayaba con maní, entre otras tantas variedades que, a diario, prepara para sus clientes.

Ubicado en su puesto a la entrada de la unidad médica del Instituto del Seguro Social (ISSS), de la Atlacatl, en esta capital, Granados ofrece cada día sus atoles a los clientes que lo buscan por mayor.

“Y mañana de cual va a traer”, pregunta una de sus clientas. “De Almendra y elote”, responde sin vacilar Granados, al tiempo que responde a otro de sus clientes “usted no ha probado el que yo preparo”, a otra mujer que pregunta como está el atol de piñuela.

De lunes a viernes este salvadoreño se gana la vida en este puesto en la entrada de este centro de atención médica, y el fin de semana lo hace en el parquecito de El Roble, en las cercanías del Colegio Cristóbal Colón.

“Trato de mantener la tradición, y sobre todo, que las personas puedan contar con variedad de ellos, además me gustaría tener el apoyo del gobierno para lograr que estas se multipliquen y que más personas los puedan disfrutar”, comenta.

Sin duda, la dedicación y creatividad de este salvadoreño, deja en claro que no hay obstáculos para salir adelante. Sólo basta voluntad, ingenio y el interés de hacer bien las cosas para lograr una receta de la vida, como dice Granados “nunca me imaginé que iba a vivir de hacer atoles, y mire, ahora tengo más de 104 variedades.

Cuando voy al mercado veo la fruta y las verduras, y pienso ¿qué podría hacer con ellas?”, asegura.
Granados además tiene un breve espacio en la televisión nacional, Canal 10 en el programa “Hoy es un buen día”, en el cual presenta sus atoles, pero su mayor interés es lograr llegar a satisfacer los paladares de todo aquel que guste de un buen atol.

“Usted sólo diga de qué lo quiere”, expresa entre sonrisas, con la fina atención que dedica a su apreciable clientela.

sábado 21 de noviembre de 2009

El Cimarrón entre la contradicción y la confusión

Las presas actuales en el país. Imagen tomada de internet


Por:
Iván Escobar
Julio César Herrera
Merlin Carolina Veliz

Los megaproyectos diseñados por las pasadas administraciones gubernamentales, tienen o deben ser ejecutados por el "gobierno del cambio". Al menos esa es la percepción que se tiene hasta ahora.

La construcción de la carretera Longitudinal, en el norte del país; represas hidroeléctricas como El Chaparral, en el oriente del país y la represa El Cimarrón, al norte, son algunos de los proyectos que suenan por estos días.

Los proyectos consideran ambientalistas de organismos como la Unidad Ecológica Salvadoreña (UNES) o el Centro Salvadoreño de Tecnología Apropiada (CESTA), "constituyen riesgos en las comunidades cercanas a los mismos".

Ricardo Navarro, presidente del Centro Salvadoreño de Tecnología Apropiada (CESTA), considera que "ahorita no esta (caminando el proyecto), pero nadie lo descarta. Imagínense ustedes, el Presidente dijo que El Chaparral va a continuar porque ya lo había iniciado el anterior gobierno. Ahora dice con El Cimarrón que ha pedido opinión al ministro de economía haber que dice, pero que va a decir, dirá que sí", advertió al ser consultado con respecto al tema.

Al tiempo que estimó que el Presidente Funes, no da mayores garantías para frenar el proyecto, "lo que hace es pasarle la pelota al gobierno anterior en el caso de El Chaparral, y pasarle la pelota en este caso a Economía...porque si no quisiera diría: No. Él quiere hacerlas, lo que pasa es que no quiere correr con el costo político, sino otros", enfatizó.

Con relación a las consecuencias de este tipo de proyecto Navarro afirmó que "los impactos son diversos, primero se va a desviar el río Lempa como 80 kilómetros para tirarlo sobre las aguas del río Metayate, en ese tramo específicamente los primeros 30 kilómetros será peor. Segundo al tirar el río por otro cause desestabilizará la zona, además esa zona es considerada como prehistórica, eso no se ha evaluado".

Y en cuando a las familias que residen en esas zonas, aseguró que el impacto lo sufrirán en sus viviendas y áreas de cultivo. "La gente se ve afectada también por las inundaciones, todos estos son los impactos que vamos a tener en El Cimarrón", precisó.

Mauricio Sermeño, de la UNES al ser consultado sobre este tipo de proyectos responde sin mayor preámbulo que técnicamente "es de mucho riesgo por la altura del tubo de descarga que da una elevada presión hidráulica y la desviación del caudal del río Lempa provoca un cambio muy significativo en la zona afectada".

En términos económicos "es demasiado caro (más de $1000 millones de dólares) y no rentable" y ecológicamente "insustentable por la modificación del ecosistema, de un agua que fluye a un embalse de agua estancada, provocando serios problemas para la biodiversidad actual y para la salud de los habitantes del incrementando la concentración de la contaminación y enfermedades como el dengue, la esquistosomiasis", valoró.

Al tiempo que enfatizó en que "la pérdida de vegetación en la zona del embalse es una pérdida irrecuperable y de gran dimensión afectando también al cambio climático y el incremento de la temperatura local por el espejo de agua que será incrementado sustancialmente".

Pero Sermeño además destaca problemas de carácter socioeconómicos, específicamente porque el proyecto constituye una violación a los derechos humanos de los residentes del lugar, "porque se eliminan sus tierras productivas provocando cambio total de su tejido social y escasez de granos básicos y productos lácteos, las tierras productivas son irrecuperables, esto significa la vida de los habitantes y eso es inviolable", señaló Sermeño.

Para la UNES las contradicciones en el comportamiento de las autoridades o interesados encontrados de algunos actores, "son evidentes", y añade Sermeño que esto se refleja con el caso del Ministerio del Ambiente "no quisiera verse forzado a otorgar un permiso ambiental injustificable".

"La CEL, léase Salume, insiste en realizar la obra a toda costa sin importarle a quien se lleva de encuentro. La SIGET no está de acuerdo con estos proyectos con argumentos muy bien fundamentados. Y Mauricio Funes toma una actitud equilibrista e imitadora de las decisiones tomadas por Brasil, con quien no podemos compararnos por nuestra posibilidad económica, densidad demográfica y extremada estrechez territorial", precisó este ambientalista.

La mala percepción se incrementa cada día, y más ahora cuando el país y en particular la zona paracentral ha sufrido la fuerza de la naturaleza, con el paso del Huracán Ida, en el Atlántico y una depresión tropical en las costas del Pacífico que han dejado casi 200 muertos, muchos desaparecidos y miles de damnificados. Un poco más de tres horas de lluvia, acumuló más de 300 mililitros de agua en la zona San Vicente, causando una tragedia de muerte y destrucción en poblados aledaños al volcán Chicontepec. Muchos consideran que esta situación una vez más deja al descubierto que El Salvador es vulnerable.

De ahí que los ambientalistas opinan que la realización de megaproyectos, vinculados al desarrollo del país en una medida pueden ser un riesgo a futuro en particular entre las familias de escasos recursos.

Las represas, han venido asegurando ex y actuales funcionarios, son "de urgencia" para El Salvador para garantizar energías más baratas. Las comunidades se resisten a este discurso y piden señales claras del Ejecutivo para evitar la ejecución de los mismos, esta Resistencia se ha visto mayormente entre las comunidades aledañas al proyecto El Chaparral.

Sin embargo, en los últimos días no ha quedado claro si el proyecto Cimarron, en el norteño departamento de Chalatenango, será vetado en su totalidad o podría quedar latente la amenaza de que el mismo se ejecute en una administración de gobierno con visión diferente a la actual.
Recientemente ha dicho el Presidente de la República, Mauricio Funes, –primera vez abordando el punto como mandatario, por cierto- que "el Presidente de la República es el que toma las decisiones en materia de conducción del Ejecutivo y sobre todo en proyectos de gran envergadura, como es la Presa El Cimarrón. En ningún momento ha dado declaraciones de que la construcción de la presa está descartada".

Aspecto que en una medida llama la atención a los ambientalistas, quienes consideran como un aspecto contradictorio el hecho de que con este tipo de posiciones el mandatario, del primer gobierno del FMLN, contradice la posición de Germán Rosa Chávez, ministro de Medio Ambiente, las cuales dejó en claro la suspensión del proyecto, esto durante su intervención en el foro del Tribunal Latinoamericano.

Funes añadió en esa ocasión ante la prensa que está a la espera de lo que diga el Consejo Nacional de Energía "quien me haga una propuesta de sí necesitamos o no la presa".

Esta represa según datos oficiales tendría un costo de mil millones de dólares, generando una producción energética de aproximadamente 250 megawatts.

Nicolás Salume, presidente de la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL), ha dicho últimamente que la cantidad de dinero para echarlo andar sobrepasaría los mil millones, asegurando que la no ejecución del proyecto obedece a falta de recursos y no de armonía con las comunidades o el Medio Ambiente en su defecto.

Algo que las comunidades y los ambientalistas ven con preocupación, y que puede a futuro dar marcha al proyecto, cuando se tengan los recursos necesarios.

Salume, un prominente empresario y ex funcionario de gobiernos areneros, ha dicho en repetidas ocasiones que los proyectos no deben detenerse más que con la mano de Dios. Las comunidades que se sienten amenazadas por los proyectos han exigido la destitución de funcionarios que piensan más en el desarrollo sobrepasando los derechos de cientos de familias que serían desplazadas, afectadas directas o indirectas de las zonas.

Las contradicciones en la medida que pasa el tiempo afloran, el gobierno "sigue tratando el tema de forma tímida", sostiene el Padre Antonio Confesor, párroco de San Antonio del Mosco, una de las comunidades afectadas por la construcción de la presa El Chaparral.