21 ago. 2007

Periodistas, hablamos de todo, menos de nuestros problemas

Por: Beatriz Castillo
Marielos Márquez

Somos los que trasladamos la información de lo que sucede en cada uno de los acontecimientos diarios que marcan el rumbo de nuestro país. Hablamos de desastres, huracanes, terremotos, marchas, alertas por epidemia, homicidios, delincuencia, política y economía, pero casi nunca de los problemas que enfrenta el gremio periodístico.

El fin de semana escuche a una periodista de un medio X, quejarse por los bajos salarios que les están pagando y las horas extras sin remuneración, al tiempo que aseguraba que tiene un buen rato de estar laborando en esa sala de redacción y que la empresa, para la que labora, goza de suficiente estabilidad como para incrementar el sueldo, sin embargo no lo ha hecho. Esa misma empresa se caracteriza por ofrecer los mejores puestos, con los mejores salarios a periodistas extranjeros y nadie se atreve a hablar de esta problemática.

Otro caso, en el que muchos nos quedamos callados, fue cuando despidieron a un grupo de periodistas de otro medio hace algunos años, amigos de los periodistas despedidos lamentaron la situación que les tocó pasar a sus colegas y amigos, pero jamás alzaron la voz para hablar de la situación que dejó sin empleo a un buen grupo de periodistas.

Tampoco se habla de la situación en la que quedó la viuda y el hijo menor de López, el fotoperiodista de Diario El Mundo, que falleció en un accidente aéreo mientras cubría el entreno de un show.

Otro caso es el que se da en algunos medios de comunicación en los que se les prohíbe a los periodistas afiliarse a algún tipo de asociación, gremio o sindicato de profesionales de esta rama. El argumento para aceptar este tipo de condiciones es la dificultad para encontrar trabajo en algún medio de comunicación en el país.

Pienso, en torno a este punto que nosotros como periodistas nos auto limitamos, ya que las aspiraciones más grandes que la mayoría de nosotros tenemos es llegar a laborar en alguno de los medios de comunicacion, escrita o televisiva, más grandes del país. Y vemos con menosprecio a aquellos colegas que laboran en medios alternativos o pequeños, nos sometemos a humillaciones por parte de los jefes, malos salarios, pocas prestaciones, incluso en algunos medios no se compensan las horas extras laboradas.

La pregunta es ¿hasta cuándo vamos a seguir en este rumbo?, cúando vamos a alzar la voz para exigir que nuestros derechos sean respetados. Tenemos que tratar que las nuevas generaciones de periodistas busque la reivindicación para que la profesión de la pluma sea respetada

2 comentarios:

Jaime Lopez dijo...

Me ha dado mucho gusto conocer este blog y este artículo. Patricia Meza aviso del mismo a través de la lista del ICFJ. Como salvadoreño, en ocasiones me siento algo triste de cómo mucha gente ha perdido los ánimos por seguir soñando en cambiar nuestro mundo, pero encontrar esfuerzos como el ustedes alienta enormemente. Sigan adelante. Les seguiré la pista.

Anónimo dijo...

Yo creo que son lo máximo