27 dic. 2009

Una inocente tradición que sigue año tras año


El templo es visitado por cientos.


Iván Escobar

Texto y Fotos


Las calles de Antiguo Cuscatlán, cada fin de año se llenan de colorido y alegría, con la presencia masiva de familias provenientes de distintas partes de país, para recordar uno de los episodios más tristes de la humanidad. La masacre infantil que se dio durante el mandato del Rey Herodes, en su intento fallido por asesinar al Hijo de Dios.

Entre el 27 y 28 de diciembre de cada año, la comunidad católica conmemora la fecha en honor a los Santos Niños Inocentes, que fueron asesinados a pocos días del nacimiento del niño Jesús, en la ciudad de Belén.


En medio de la algarabilla de las fiestas de Navidad y Fin de Año, los católicos y en particular los residentes del municipio de Antiguo Cuscatlán, conmemoran cada 28 de diciembre el Día de los Santos Niños Inocentes. La festividad en ocasiones consideran algunos se ha distorsionado, ya que para esta fecha se acostumbran a hacer bromas entre las personas, algunas fuertes y otros sencillas, sin embargo desde la óptica religiosa esto no cabe.


Tomando en cuenta que la fecha, es propicia para meditar y sobretodo reconocer los peligros a los que se enfrentó Jesús desde su nacimiento, y los sacrificios que muchos enfrentaron también para lograr evitar su muerte. Como es el caso de cientos de niños menores de 2 años, que por orden del Rey Herodes, fueron asesinados.

“Con el deseo de terminar con el recién nacido hijo de Dios, ordena matar a todos los niños menores de dos años”, expresan este día, las distintas lecturas bíblicas, que recuerdan el triste hecho.

“No es suficiente conmoverse, indignarse frente al abuso, hay que pasar a la acción: cada uno debe tomar alguna decisión que beneficie a los niños allá donde son objeto de violencia. Hay que combatir esa mentalidad hedonística que, la mayoría de las veces, está a la base de las injusticias perpetradas en contra de los niños”, es el mensaje del párroco de la Iglesia de los Santos Niños Inocentes, de Antiguo Cuscatlán, padre Narciso Bordignon.


María Isabel Hernández, inscribe su niño Dios.


Pero entre los recuerdos tristes y esta tradición, se mantiene viva en esta localidad desde los años cincuenta, cuando el templo fue edificado. Como toda tradición religiosa, la misma emana de tiempos de la conquista española. Al interior de este templo se encuentra una pinto que data de 1754, una obra de arte que representa como sucedieron los hechos, y la vez se convierte en el punto de veneración de cientos de personas, generación tras generación que ha acudido en los últimos años.


Sonia Mercedes Huezo, tiene seis años de llevar a sus dos niños Dios, Kevin Alexander Melara Amaya y Jairo Antonio Gómez Huezo. Desde tempranas horas de este domingo 27, esta mujer sentada en las primeras bancas del templo, esperó pacientemente la hora de registro y entrega de los niños dioses que este año, durmieron en el templo y la tarde de este lunes 28 salen de nuevo a sus hogares.


La tradición manda que cada familia lleva uno o varios niños, identificados con un nombre, en agradecimiento a un milagro o en petición a uno próximo. Las familias se concentran en las afueras del templo a tempranas horas del domingo, para salir en procesión por las calles de la localidad, luego ingresan uno a uno con los niños dioses que son registrados con su nombre y la dirección de sus propietarios.


“Es una tradición linda, yo vengo desde hace seis años, porque ellos son bien milagrosos”, advierte Sonia Mercedes, quien añade que mientras Dios le de fuerzas seguirá haciéndolo. “ME vengo temprano porque padezco de la artritis, y además porque vengo de muy lejos, desde Apopa…pero aquí estamos gracias a Dios”, expresa con emoción.


Al igual que ella, María Isabel Hernández, es de las primeras mujeres que logra inscribir a su niño Dios, para este año. La tradición es admirada por muchos, que llegan hasta este templo para ver las vestimentas, los trajes o distintivos de cada niño Dios.


En coches, en cestitas de mimbre, el cunitas, en carrozas, jugando futbol, entre otros son las formas en que cada familia presenta a los niños. La festividad aseguran muchos es propicia para unificar a la familia, y sobretodo recordar el valor de la familia.


Este domingo, en el calendario bíblico se recordó a la Sagrada Familia, integrada por: María, José y el Niño Dios. Las lecturas indican que “la Sagrada Familia de Nazaret, es escuela donde se conoce al Hijo de Dios, que vive en una profunda unidad y comunión de amor con María y José, por ello es modelo que toda familia debe imitar”.


La conmemoración del Día de los Inocentes, coinciden mucho debe ser motivo de reflexión y sobretodo expresión de amor, desde el hogar a la sociedad, a fin de evitar a futuro problemas que afecten sobretodo a la infancia.






Las calles del municipio se colman de alegria.


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