26 ago. 2008

tomado de contrapunto

Medios encubren despidos en La Prensa Gráfica PDF Imprimir E-Mail

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Por Edgardo Ayala

(*)

SAN SALVADOR - El despido de decenas empleados del Grupo Dutriz, casa matriz de, entre otras publicaciones, La Prensa Gráfica, el más prestigioso del país, habría sido noticia aquí y en la China. Pero los medios de comunicación locales ocultaron el hecho a sus audiencias.

El pasado 14 de agosto, el mencionado Grupo despidió, aduciendo motivos financieros, a 170 empleados, incluyendo unos 40 del área editorial, aunque las cifras oficiales se desconocen, dado el cerrado hermetismo.

“Me llamaron y me dijeron que La Prensa Gráfica estaba cayendo en crisis económica, debido al aumento del costo del papel y la gasolina, que estaban cayendo en números rojos”, dice uno de esos desafortunados sobre cuya cabeza cayó el hacha filosa del despido.

Pueda que la crisis económica haya comenzado a socar con mayor fuerza, al punto que empresas de sólido prestigio estén recurriendo ya el despido masivo de personal para no ahogarse. Un reciente informe de coyuntura económica, elaborado por la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (Fusades), señala que nueve de cada diez empresas han señalado que sus costos se han incrementado en los últimos meses.

Los despidos en La Prensa Gráfica se dan también en un contexto regional y global en el que los propietarios de los medios están recortando sus planillas, en un afán por reconvertir sus empresas en instituciones multimedias, en las que un mismo empleado es obligado a realizar las tareas normalmente a cargo de otros, dice desde Puerto Rico Nelson del Castillo, secretario adjunto de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP), contactado por ContraPunto.

La planilla de los periódicos de Estados Unidos ha caído un 4.4%, según el vocero de FELAP. The Miami Herald y su hermano en español, El Nuevo Herald, despidieron en junio pasado a unos 200 empleados, en el marco de esas reconversiones de las salas de redacción. Lo mismo ha ocurrido en Puerto Rico con Primera Hora, El Nuevo Día, El Vocero y The San Juan Star.

ContraPunto quiso conocer la versión oficial de lo sucedido en La Prensa Gráfica, pero ninguno de sus ejecutivos estuvo disponible, incluyendo su director, Roberto Dutriz, la directora de finanzas, Blanca Lilian de Hernández, ni el Gerente de Redacción, Héctor Silva Ávalos. La conocida estrategia del avestruz.

Algunas fuentes dentro del periódico señalan que, al menos en el caso de La Prensa Gráfica, habría sido Silva quien elaboró o al menos dio el visto bueno al listado negro, basándose sabe Dios en qué criterios. Aunque claro, la orden de descabezar le llegó desde más arriba.

Y el penoso papel de comunicar la noticia a los afectados, uno a uno, habría sido asumida en su mayor parte por el Jefe de Información, José Luis Sánz.

La noticia saltó a la luz pública el mismo día de los despidos, gracias a Francisco Valencia, director del vespertino CoLatino, el único diario de izquierda del país.

Valencia aprovechó su participación en un debate televisivo en vivo en el Canal 33 para lanzar la información en directo, sin ningún filtro. El Canal 33, pese a contar con un noticiero, no tiró la noticia ese día, ni el siguiente, ni nunca.

Tras la revelación de Valencia, la información se regó como pólvora en medios periodísticos y en sectores políticos y económicos del país. Sin embargo, la mayoría de la prensa mantuvo un silencio sepulcral del hecho.

La Prensa Gráfica no reportó en sus páginas la situación caótica por la que atravesaba, tampoco su principal competidor, El Diario de Hoy, ni la principal televisora del país, La Telecorporación Salvadoreña (TCS), cuyos tres noticiarios, Tele Dos, El Noticiero y Noticias Cuatro Visión, hicieron oídos sordos del asunto.

Ni siquiera Noticiero Hechos, del Canal 12, informó al respecto. Otrora abanderado de un periodismo democrático, incluyente, el Canal 12 tampoco se dignó en informar sobre lo sucedido, dejando atrás una tradición con la que se había ganado el respeto de la audiencia.

Los analistas se preguntan cómo un hecho tan importante, como es el despido masivo en el principal periódico salvadoreño, por supuestas razones financieras, ha pasado desapercibido.

“Si el Washington Post decide deshacerse del 20% de su personal, incluyendo el 20% de su staff editorial, esto sería noticia y sujeto a comentario en todos los medios, incluyendo el mismo Washington Post”, señaló en su blog el analista político Paolo Luers.

Las únicas excepciones a ese bloqueo informativo fueron, además de un par de radios, el ya citado CoLatino, y el Canal 21, cuyo noticiero reportó sobre los despidos sin ninguna atadura. Pese a que Ágape TV (Canal 8) no tiene un segmento de noticias nacionales, Rafael Domínguez, conductor de un programa en vivo de entrevistas, comentó también sobre los despidos.

ContraPunto quiso conocer la posición de los directores o jefes de información de los medios que decidieron no reportar el hecho, incluyendo a El Diario de Hoy, Canal 33, Canal 12, entre otros, pero no obtuvo respuesta.

Chucho no come chucho

Pueda que este encubrimiento tenga que ver con una regla no escrita en el periodismo: la de no informar sobre las demás empresas periodísticas. En la jerga se llama a eso “chucho no come chucho”.

Valencia, director de CoLatino, señala que no sacar al sol los trapos sucios de los medios evidencia una doble moral. “Por un lado, los periodistas decimos que somos fiscalizadores y andamos detrás de la información que le interesa a la gente, pero cuando nosotros los medios somos los involucrados, allí escondemos las cosas, aunque la gente quiera saber sobre eso”, dice.

Eso acarrea un problema grave. Falta de credibilidad. Es decir, si los medios son capaces de encubrir esas cosas, ¿qué más no pueden esconder y han escondido ya?, se pregunta Valencia.

Por su parte, Rafael Domínguez, también presidente de la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES), señala que cada medio tiene la liberta de decidir qué publicar y qué no, y las empresas periodísticas consideran un asunto privado las cosas que pasan dentro de ellas.

“Pero creo que se cometió un error al no publicar algo que le interesa a la gente. Debería de haberse publicado”, dice. Y agrega: “El público nota qué medio no le cumplió, y estos tendrán que asumir las consecuencias”.

Por su parte, del Castillo, de la FELAP, dice que los empresarios de medios no quieren proyectar una situación de crisis que lleve a la pérdida de clientes y patrocinadores. “También se pretende mantener al público al margen de acciones injustas”, agrega.

ContraPunto supo además que, al menos en un caso, un ejecutivo del área editorial de La Prensa Gráfica habría intentado que otro medio de comunicación no publicara la noticia sobre los despidos masivos.

La Prensa Gráfica no estaría siendo la única empresa que recurre a recortes masivos en su planilla para no irse a pique, como respuesta a la crisis económica.

La compañía automotriz Grupo Q habría despedido recientemente a un número indeterminado de empleados, aunque se desconoce si es por problemas financieros o por recorte de personal producto de las fusiones en las que la empresa se ha visto envuelta. Esta revista intentó contactar a sus ejecutivos para confirmar o no la información, sin éxito.



(*) Tomado de: www.contrapunto.com.sv




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