5 nov. 2007

La catedrática de los "canillitas" de Diario Co Latino


María Luz Rivas, canillita de Diario Co Latino. Foto: Roberto Marzquéz


Por: Santiago Leiva


Si Diario Co Latino, que celebra hoy 117 años de
funación, puede gritar con autoridad a los cuatro
vientos que es el decano del periodismo en El
Salvador, María Luz Rivas se da el taco de ser la
"canillita" más antigua de este vespertino.

Esta "canillita", hoy en labores de distribución,
llegó a las filas del Co Latino, con 32 años, en 1980
y sigue firme en su trinchera sin abandonar el fusil.
Llega todas las tardes a Co Latino, sube un paquete de
34 diarios a su cabeza y sale a la calle dispuesta a
cumplir una jornada más de trabajo.
En ese afán lleva 27 años, su rostro fresco ahora
pinta arrugas y su pelo negro blanquea hoy como cañal
en flor. El tiempo ha dejado huellas sobre su ser,
curtido de historias y anécdotas sobre Diario Co
Latino.
Como "canillita" , María Luz, ha soportado en carne
propia las catástrofes sufridas por Co Latino,
incendios y terremotos, así como el bloqueo
publicitario.
Desde 1980 a la fecha, el Co Latino ha sobrevivido a
dos incendios, uno en 1982 y el otro en 1991, así como
tres terremotos, uno en 1986 y dos en 2001.
"Durante la guerra fue tremendo para nosotros,
corríamos riesgos, pero no nos arriesgábamos a dejar
los diarios hasta donde nos tocaba porque habían
retenes y no nos dejaban pasar", manifiesta.
De allí que, para esta mujer de tez morena, celebrar
un año más vestida con el overol de Co Latino es más
que una honra.
"Es maravilloso que Co Latino celebre 117, Co Latino,
es un periódico que siempre ha estado con nosotros en
las buenas y en las malas y esa es la satisfación más
grande que yo tengo", dice María Luz. "Cuando
estuvimos en condiciones críticas con los terremotos y
los incendios siempre nos apoyaron económicamente",
confiesa.
María Luz recueda que entrar al campo de los
"canillitas" al menos para ella no fue fácil. "Me
decían que anunciara el periodico, que lo gritara,
pero a mi me daba pena y habían veces que me lo
llevaba para la casa", confiesa.
Claro, en ese tiempo, 1980, El Latino, que era como se
llamaba entonces Co Latino, costaba diez centavos de
colón y ella únicamente comercializaba diez unidades,
fácilmente podía asumir los costos.
Debieron pasar varios años para que se le quitara
definitivamente la pena y se dedicara a vender el
diario, de lleno.
"En los primeros siete años me quedaba con el diario
no lo podía vender porque tenía pena", reitera,
mientras recuerda que muchos que eran niños cuando
ella comenzó en el Co Latino, ahora son hombres viejos
y padres de familia.
Cita por ejemplo a Edurado Henríquez, conocido en el
área de las máquinas como "El Rana". "Muchos se han
ido y yo sigo aquí", añade.
María Luz, quien también laboró para Diario El Mundo
hasta el 2004, a sus 60 años, se encarga actualmente
de repartir el Co Latino en la zona oriente de San
Salvador.
Su labor comienza en la Avenida Independencia y desde
allí se desplaza a pie, por todo el sector de la
terminal de Oriente hasta terminar, poco después de
las 4:00 de la tarde, en el sector de la "Chacra". Son
34 sucriptores los que tiene que atender cada tarde.
María Luz asegura que se siente orgullosa de laborar
para Co Latino, el periodico que le ha dado trabajo
desde cuando era administrado por Miguel Pinto (hijo),
y se une al festejo de los 117 años de fundación.

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